Empieza a creer, atrévete a creer

Felipe explica las imposibilidades. Ocho meses de salario serían necesarios para dar de comer a las multitudes. Es como que estuviera diciéndole a Jesús, quien está movido a la compasión, a que NO fuera irrazonable con su deseo de proveerles alimentos a los miles. Después en contradicción total de su colega, Andrés se atreve a adelantar una locura:  Aquí está un muchacho, que tiene cinco panes de cebada y dos pececillos; mas ¿qué es esto para tantos? — Juan 6:9 RVR.

Andrés se arriesga el escarnio de sus compañeros. Se arriesga la reprensión de Jesús por proponer tonterías. ¿Por qué menciona algo que obviamente no es solución? A Andrés se arriesga con fe, y a la postre evita tanto el escarnio como la reprensiónn. En lugar de eso, es como que Jesús lo felicitara.

Aunque titubeante e inseguro de sí, Andrés da con el éxito. La gente está dispuesta a arriesgar para el negocio. Se arriesga en el deporte. Se arriesga contraer una enfermedad venérea. Se arriesga adicción y alcoholismo en nombre de la diversión.

¿Por qué no se arriesga por y para fe? Atrévete empezar a creer. A lo mejor te sorprendas cuando Jesús toma tu causa y responde a tu fe.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s