De fe tentativa a fe tenáz

Los discípulos trataron pero no pudieron desalojar al demonio. El padre del epiléptico estaba inseguro que Jesús, quien acaba de descender del monte, podría en lo que otros habían fallado. Vacilando, él se dirige al Señor: Si tú puedes hacer algo…

Esta fe tentativa no iba muy bien con Jesús, quien le regañó. El hombre rápidamente recapacitó y luchó por tener más fe: Creo; ayuda mi incredulidad.  — Mar 9:24 RVR.

La fe tentativa siempre queda corta. La fe tenáz es confianza inamovible que Dios cumplirá sus promesas. La fe tentativa se convence más o menos que QUIZAS Dios haga algo. La fe tenáz es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. — Heb. 11:1 RVR.

La fe tentativa casi nunca recibe un milagro. La fe tenáz impresiona a Dios tanto que lo complace: ¡Grande es tu fe!S

La mayoría de nosotros luchamos para tener más fe. Necesitamos la misma sinceridad de este hombre: Creo; ayuda mi incredulidad. Tratar es hacer, esforzarse es lograr. Jesús se complació con el esfuerzo de este hombre de fortalecer su fe tentativa.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s