No te pierdes el milagro

Lo perdieron literalmente diez miles de soldados israelitas. Saúl y todo el pueblo que con él estaba (solo 600 estaban con él), llegaron hasta el lugar de la batalla; y he aquí que la espada de cada (filisteo) estaba vuelta contra su compañero, y había gran confusión. — 1 Samuel 14:20 (RVR, palabras dentro de paréntesis son mías). Jonatán había pasado la chispa de pánico sobre el enemigo con su paje de armas.

¿Y el resto de los 300,000 soldados (ve 1 Sam. 11:8-9)? Se escondían en cuevas, en posos, en zarzas, aun se cruzaban fronteras para refugiarse en tierras extranjeras. Así perdieron atestiguar el mover soberano y maravilloso de Dios.

En el ministerio, hay necesidad de permanecer. Cuando la bulla de batalla provoca temor en hombres normales, tienes que permanecer sin moverte, esperando pacientemente al Señor. Ora y no te muevas. De hecho, parte de ganar tan solo es quedarte hasta que Dios se involucre. Los únicos que se pierden son los que corren.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s